sábado, 22 de febrero de 2014

¿Por qué se nos olvida tanto?



Ha pensado usted ¿Cuántas veces se queja al día? ¡Qué frío! ¡Qué calor! ¡Qué sueño! Tengo mucho trabajo, hay mucho taco. Mejor dicho! Lanzamos más frases negativas que positivas durante el día.

Las palabras son muy poderosas y muchas veces declaramos cosas sin darnos cuenta. Es por eso que en tiempos tranquilos y especialmente en tiempos de tormenta, he aprendido a reconocer las miles de bendiciones por las que tengo que estar agradecida (aunque todavía me sigue costando mucho no quejarme del sueño que me da después de almuerzo) y usted no se imagina lo que eso ha hecho en mi vida: me da motivos para sonreír, para no desistir, para perseverar y ocupa mi mente en pensamientos constructivos que no le dan lugar a pensamientos que me desaniman.

Si usted hoy se encuentra desanimado por cualquier motivo, lo invito a que piense en tres cosas por las que se debe sentir agradecido y estoy segura que supera la cantidad en menos de diez minutos.

¡Es de las primeras palabras que aprendemos! no sé por qué se nos olvida tanto decir GRACIAS. A Dios, a un amigo, a la vida, a la madre tierra, al cosmos, a lo que usted quiera agradecerle; pero le garantizo que una actitud agradecida puede voltear la cara de la situación en la que usted está, incluso agradézcala porque de ahí va a salir más fuerte de lo que era antes.

A mí me ha funcionado escribir todas las noches diez cosas buenas que pasaron durante el día, y así mi mente se duerme agradecida. Porque como dice una gran amiga: "con lo que tú te acuestes con eso te levantas"

-Dedicado a todos mis amigos angustiados y a la María Isabel del futuro. RECORDATORIO: Todo va a estar bien.

#DigoYo

María Isabel.

lunes, 6 de enero de 2014

Moisés, ¿Qué es la Paciencia?

Hace tiempo me hice consciente de que todos siempre estamos esperando algo. Un día revisando mi bandeja de entrada, tenía uno de esos correos sobre predicciones del futuro (que ingenuamente leía todos los días) y esta vez concluía con esta flamante frase: La paciencia te premiará.

Desde ese día, esa frase se me quedó guardada en el corazón y cada día que pasa se graba más. Si vamos al diccionario de la Real Academia de la Lengua, paciencia se define como la facultad de saber esperar cuando algo se desea mucho.
¿Esperar? ¿A quién le gusta esperar? Esperar en una fila, esperar el turno, esperar a que te den respuesta de un resultado, esperar a conseguir un buen empleo, esperar el estreno de una película, esperar las vacaciones. ¡Esperar no es nada chévere! Va uno perdiendo la calma, se va saliendo el apellido, viene la ansiedad, el malgenio, la rabia y se sale el demonio.
Entonces me atrevo a decir que la RAE se quedó cortica en la definición, la verdadera paciencia es la Facultad de saber esperar CON BUENA ACTITUD cuando algo se desea mucho. ¡La buena actitud! Eso sí es lo difícil, pero no es imposible. Estoy segura que esa buena actitud es la que nos da el premio.

Por ejemplo, estando en una fila para entrar a un concierto, uno está ansioso y quiere entrar rápido para tener el mejor lugar y no falta el inconveniente: que el lector se dañó, que no llega el que requisa, que descubrieron a un desadaptado con la boleta falsa. ¿Y cuál es la reacción inmediata? ¡No puede ser! Nos va a tocar de pie, bien lejos, etc, etc, y empiezan a salir de nuestra boca todas las palabras más feas posibles. Pero estoy segura que a esa persona que reaccionó bien, que se quedó tranquila y aprovechó el tiempo de espera para tomarse algo antes de entrar o para ir al baño; se le apareció alguien de la logística del evento y le dijo: hagamos una fila nueva a partir de usted, acompáñeme. ¡Y ahora está en primer lugar! La paciencia con buena actitud la premió.

En año nuevo hice un regalo a todos en mi familia, una tarjetica con la palabra paciencia y su definición. Y regalando paciencia, tuve que tener paciencia: la máquina se dañó, estaban muy pequeñas y no se leía, yo ya no iba a estar en la ciudad, el mensajero no estaba; decidí no estresarme por eso y llegaron justo a tiempo.También incluí en el regalo a Moisés.

Moisés es mi sobrino de 5 años, el amor de mi vida junto con su hermanito que viene en camino. Es un niño muy inteligente, sonriente y muy hablantinoso cuando quiere, pero cuando no quiere, es de esos niños que no dice nada pero presta mucha atención, como se dice popularmente: no se pierde media.Ese día recibió su regalo calladito, sonrió y dijo gracias.
El sábado me contó su mamá que cada vez que su papá pierde la calma, Moisés corre a buscar la tarjeta para mostrársela.
Entonces llamé a Moisés y le pregunté: Moisés, ¿Qué es la paciencia? Y me respondió con una sonrisota, diciendo: Comprar leggins con mami.

Mi sobrino de 5 años me enseñó con una sonrisa y una respuesta totalmente sincera, que disfrute el proceso de compra hasta que tenga ese leggins que tanto quiero.

#DigoYo
Maria Isabel.